Palomeamos toda la lista de pendientes: cama, comida, platos, pelota, collar, correa y juguetes, ya solo nos quedaba una cosa por hacer, la más importante, ir por la nueva integrante de la familia.
En el trayecto a casa iba muy bien sentada, seria y en silencio, observándonos a nosotros y todo lo que pasaba alrededor, tal vez quería darse una idea de cómo éramos al ver lo que había en nuestro vehículo: casco de constructor, muchas botellas vacías de agua, unos zapatos de tacón, bolsas de supermercado con papas y bebidas dietéticas, iba a empezar a juzgarnos cuando de pronto paramos frente a un muro blanco y apagamos la camioneta.
Nos bajamos, abrimos la puerta del departamento y acariciando su cabeza le dijimos, bienvenida Carlota, en cuanto escuchó estas palabras sintió un motor en su interior que hizo girar en gran velocidad su larga cola, nos vio fijamente con ojos saltones y comenzó a oler todo el piso de madera, hasta llegar al final del pasillo, donde se encontraba su cama, se paró en ella como aprobando su comodidad y viéndonos desde allá resopló tan fuerte que las babas nos cayeron a unos 3 metros de distancia, y en lugar de sentir asco, nos imaginamos la brisa del mar, aunque no tuviera nada que ver.
-Carlota, mi nombre es Carlota, me siento gorda con este nombre, “ahí viene Carlota la gordota con cara de pelota y panza redondota”. Me siento llena y mi panza llega hasta mi garganta, ¿qué será?
Después de conocer el departamento, que por su tamaño solo tardamos 112 segundos, salimos a jugar al jardín.
-Oh… me siento tan llena que no puedo caminar, pensaba Carlota mientras daba pasos con sus patas separadas.
“Camina chistoso” me dijo Lu preocupado.
Regresamos al departamento, era la hora de comer y por ser un día especial Carlota encontró su plato lleno de pollo con arroz, y en vez de sentir más hambre, la emoción le provocó sentir su estómago un poco más grande y lleno.
-¿será mi panza?,no… lo siento más arriba, creo que es mi corazón, ¿qué es esto?, ¿tendré colesterol?
Ignorando lo anterior Carlota se comió todo el plato y lamiéndose los bigotes vio a través de la sala su reflejo en el espejo blanco:
-Dios mío pero si estoy obesa
“¿No ves muy delgada a Carlota?”, me preguntó Lu, “un poco”, le contesté, “poco a poco agarrará peso”, dije mientras agendaba la cita con el veterinario.
-¿Más peso? Pero si ya casi no puedo moverme, dijo Carlota mientras recibía mi beso en la frente, cuando de pronto, puuum, sintió que subió 400 gramos más.
La luna apareció y después de un día tan agotador llegó la hora de dormir, la hora favorita de Carlota desde que había sido abandonada por su familia anterior, en esos momentos no sentía hambre ni frio y se imaginaba todo lo necesario para llenar un poco su corazón de ganas de vivir más.
Nos fuimos todos a la cama, después de un “buenas noches” y un abrazo grupal, forzado pero deseado, nos fuimos todos a dormir. Carlota sentía que ya no cabía en la cama por su gordura, se acomodó como pudo y abrazo a su changuito de peluche que le compramos para que no se sintiera solita, resopló de nuevo y entonces una idea apareció en su cabeza que se prendió como un foco de caricatura sobre ella,
-Creo que ya sé que me está pasando, no estoy gorda, estoy llena de amor
Y con algo que parecía una sonrisa en su cara, volteó a vernos a través del marco de la puerta, movió lentamente su cola a la izquierda, a la derecha, a la izquierda, cerró los ojos y a dormir. Desde nuestra cama la veíamos hacer ruidos chistosos, mover sus patas y apretar los ojos. “¿Qué estará soñando?”, le pregunté a Lu. “Quien sabe a donde vaya Carlota cuando duerme”, me dijo dos segundos antes de que llegara su primer ronquido. Que rápido se duermen esos dos pensé, o lo soñé, no sé, yo también caigo rápido en los brazos de Morfeo.
Una plática interesante a la hora del té con el perro de porcelana de la sala.
Pelotas rojas rebotando por el mundo sin cesar.
Un buffet interminable con platos llenos de pollito con arroz, tocino crujiente, salchichas y rosca brioche.
Reunión de amigos para degustar diferentes tipos de pasto y entonces tener en mi estómago un jardín con el mejor diseño paisajístico que mi lengua puedo tener.
Un concurso de ver quien espanta más palomas y quien le pega a más gatos con chipotes chillones de algodón.
Soñar a dormir en la cama de mis nuevos papas o tener una cama gigante donde pueda meterlos, o aún mejor, hacer a mis papas pequeños y llevarlos a donde yo quiera.
Una galleta que caiga del cielo cada vez que muevo la cola.
Una pista de correr que parezca arcoíris, que llegue desde mi nueva casa hasta la luna, donde a través de un telescopio pueda ver al mundo y si alguien necesita un beso, solo basta con tomar el teleférico para bajar a donde estén.
En las noches de flojera, proyectar mensajes en la luna y hacer un cine al aire libre para todo el mundo, mientras me libero del estrés con pulgas y garrapatas masajistas, graduadas de la mejor escuela de piojito del mundo.
Un bosque lleno de árboles de donde cuelguen zapatos para morder y haya un rally para encontrar huesos enterrados. Llegar de un brinco a la playa para continuar el rally recogiendo objetos lanzados al mar incesantemente, hasta cansarme y regresar a mi cama, seca y sin frio, observando a través de la ventana fuegos artificiales silenciosos en un mundo donde todas las ambulancias estén desempleadas, los perros vivan en hogares donde los quieran mucho, haya amor y paz y parezca navidad eternamente…
Con el primer rayo de sol de la mañana y los ojos un poco hinchados, Carlota descubrió que tenía una nueva parte favorita del día, despertar en casa con el olor a café y pan con mantequilla, salir a hacer pipí, hacer sus estiramientos que ahora que sabe que son posiciones de yoga los hace con más estilo, despedirnos cuando salimos a trabajar y mientras espera nuestro regreso a casa, imaginarse nuevos sueños por vivir cuando se acabe este maravilloso día.
-Lu, dije viéndome en el espejo, ¿me veo gorda?
-El lunes comenzamos dieta, dijo Lu seriamente, que me siento un poco más rellenito.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014
lunes, 29 de octubre de 2012
tango
El bandoleon alarga las notas sosteniendo un sentimiento que desconozco, me invade completamente pero no distingo entre tristeza o felicidad, prolongo este momento como quien estira una liga y justo antes de que reviente se interrumpe mi intimidad con el cambio de la música, música que me dice que debo ser feliz, que me escribe en la mente la palabra añoranza aunque sinceramente no sepa que significa… siento en mi interior el meneo de mi ser, como el que se le da a la copa de vino antes del trago. Soy suave, me muevo suave, sonrio aunque mi labios permanezcan cerrados, abro los ojos hacia mi interior aunque mis parpados no se despeguen, floto lentamente, con toda la gravedad que tiene el mundo…floto. Y dentro de mi cuerpo acorazado que no permite salir a ninguna emoción, yo vivo una danza especial. Hay dos mundos, uno aquí adentro y uno allá afuera y soy tan privilegiada de estar en ambos, gracias a Astor piazzola
martes, 11 de enero de 2011
Miguel “El Loco”
FIN … y tras un año entero llegó la palabra al papel, esta vez, al terminar de leer el último capítulo de su libro de la Verdadera Revolución de 1910, Miguel se sintió contento con el resultado, dejó la máquina de escribir y los apuntes sobre el escritorio, se quitó los lentes y con un suspiro de satisfacción, decidió dejar la biblioteca y salir por un refresco, no sin antes llamar a su esposa, quien siendo el personaje más fiel y constante de sus novelas, le ha mostrado la paciencia perenne del que ama.
-Emilia, ¡lo he terminado!, nos vemos en un par de horas en casa, dile a Luis que muero por verlo y que hoy jugaremos hasta el cansancio.
Con la emoción de quien se gana un regalo en la rifa de fin de año, Emilia aplaudió (literal) a su esposo desde su casa y con mucha alegría le dijo, -¡ven ahora!
Imaginándola entre sonrisas, Miguel le dijo a su esposa: “Te quiero a las diez de la mañana y a las once y a las doce del día”
Y con otra sonrisa de respuesta, Emilia contesto: y “¿Quién podría quererte menos que yo amor mío?”
Hace un tiempo que tomaron prestada esta frase del gran Sabines y la adoptaron como despedida oficial después de cada llamada por teléfono, antes de ir al trabajo o incluso para irse a dormir. Emilia y Miguel colgaron los teléfonos y separados por una larga distancia, suspiraron por igual, dejando evidente que al paso del tiempo su amor no disminuía, tal como lo hacía su cabellera o la vitalidad para bailar toda la noche.
Con la sonrisa acariciando sus orejas y cegado por el Sol que le venía a felicitar por su trabajo, Miguel corrió al exterior de la biblioteca con ese pasito característico del que está contento, que sin importar edad, educación o sexo, se hace evidente, como ley de física ante una acción feliz. Justo en el paso 4.5 y con el ritmo perfecto de la felicidad, se escuchó un fuerte rechinar de llantas, un encuentro repentino con unos ojos horrorizados dentro de un vehículo más cercano de lo normal y con un silencio tan incierto como incomodo Miguel cayó al suelo, convirtiendo a las jacarandas y la escalinata de cantera en el triste escenario donde poco a poco su vida se empezó a difuminar.
Tras aquel golpazo, Miguel ya no era Miguel, se perdió en un mundo extraño dentro de su cabeza y por más intentos de traerlo de regreso, se mantuvo fiel a su nuevo hogar de luces diferentes. Cada día era más lejana la esperanza de encontrar al Miguel ESPOSO dentro de ese mundo de otra luz, los doctores pidieron a Emilia que afrontara la realidad y supiera que Miguel PAPA no iba a volver, que Miguel HIJO no reconocería a sus padres, y que lo único que quedaba era Miguel LOCO y los recuerdos de quien alguna vez fue.
En ocasiones, Miguel “El Loco” se perdía por completo en su mundo, despegaba los pies del suelo y volaba por aquellas tierras de cielos azules, arena blanca y mar turquesa, a veces viajaba al verde del campo a buscar las ruinas de los antepasados o mejor aún, se mudaba a uno de los murales de Siqueiros y platicaba al tú por tú con Porfirio Díaz.
Sus lapsos eran momentos de magia y felicidad para Miguel, en cambio, implicaban desesperación y tristeza para aquellos que no llevaba al viaje. Cuando sus ojos enmarcados por una poblada ceja obscura, que iba llenándose de nieve conforme pasaban los años, veían la blanca pared como si fuera un infinito mar, y el lado derecho de su boca se torcía un poco hacia abajo, todos, sobre todo Emilia, sabían que se estaba mudando al departamento de la locura y una vez más la estaba dejando sola, con unas ganas desgarrantes de preparar sus maletas y mudarse con su amor perdido, a donde fuera que él estuviera.
Y así pasaron los años, crecieron los niños, talaron las jacarandas y los ojos de Emilia se cerraron, así seguía pasando la sombra de Miguel con su cuaderno de pasta café por la sala de aquella casa que una semana antes del accidente, insistiera en que se pintara de azul. El cuaderno que empezó como parte de la terapia se volvió en el fiel e inseparable compañero de este loco, redactaba los lapsos de cordura y locura, enlazados con el amor y forrados de nostalgia.
En sus hojas amarillas se leía lo siguiente:
Voy caminando por una selva espesa, el color verde satura mis ojos y mi respiración, ¿alguna vez han respirado un color? en las ciudades suele ser gris, en la playa azul y en este momento estoy llenando mis pulmones del color verde. Estoy buscándolos, estoy buscándote Luis, trato de concentrarme y la densa humedad no me lo permite, cierro los ojos y entonces los veo, ¡duendes burlones devuélvanme mi recuerdo!, ¿Donde están aluxes?! Muéstrense como son, con su baja estatura y su risa burlona, no me asustan, dejen de jugar conmigo y devuélvanme a Luis, ya se han robado todo lo demás, por favor ¡dejenme mi recuerdo!. Un joven se acerca a mí, siento que lo reconozco pero no puedo evitar preguntarle quien es, y en el proceso de mi confusión me contesta con palabras seguras y tranquilas que me ayudará a encontrar a Luis dentro de mi cabeza, dentro del espeso color verde y dentro del cada vez más débil corazón.
El joven del sueño, un huérfano de madre y con un padre a quien apenas conoció cuando era niño, se llama Luis Fernández, se encuentra en la casa de la sala azul en la visita obligada que hace mes con mes, donde lleva comida, cambia focos, arregla puertas, pinta y paga los servicios de enfermera y ama de llaves, pero conforme se le da vueltas a las hojas del calendario, nota como mueren una a una las ganas de ser reconocido por ese señor que habita la casa. Tras darle un abrazo a aquel hombre de canas blancas y arrugas que parecieran idea de algún diseñador textil, se sentó en el jardín que se pinta de rosa todas las tardes de abril, suspiró pensando en su vida profesional, en sus logros, en su novia, y elevó los ojos al cielo, sintiéndose más huérfano que nunca. Una vez dicho a Emilia, su madre, con el lenguaje silencioso del corazón, lo mucho que le gustaría que estuviera presente, bajó la cabeza regresando la mirada a su realidad y vio tirado en el suelo, el cuaderno de pasta café con las iníciales de su padre en el lomo, lo levantó, sacudió las flores rosas que cayeron sobre él y se sentó en el borde de la jardinera con el libro entre las manos. Por un par de segundos pensó en no abrirlo, justo como ha sucedido desde hace 23 años que conoce a ese objeto, pero al tercer segundo, y a manera contraria de lo sucedido durante todo este tiempo, Luis no pudo contener la tentación y empezó a girar una a una las páginas amarillas de aquel encuadernado. Decidió cerrar el cuaderno y guardarlo en su maleta, - Lo leeré en casa con mayor tranquilidad, pensó.
Se apuró para terminar todo y poder retirarse lo más pronto posible con las cosquillas en las manos de las ganas de seguir leyendo. El camino a su departamento se le hizo más largo de lo normal y por primera vez no quería ver la final del futbol ni mucho menos llamar a su novia.
Para su sorpresa no solo se relataban historias fantásticas y alucinaciones sino que las letras de Miguel tenían también muchas menciones suyas y de Emilia, de historias del ayer mezcladas con el presente y bañadas del futuro que nunca llegó pero que tanto se ansiaba. Una vez que empezó a leer no pudo soltar aquel cuaderno donde había letra perfecta y textos maravillosos. Luis estaba solo con la verdad, leyendo los relatos de la vida del papá que desconocía desde que tenía 6 años.
Cada vez que daba vuelta a la hoja, un extraño sentimiento aparecía en su corazón, entre la tranquilidad de sentirse querido y el enojo por la injusticia que le arrebató a su padre, fue llenando su cuerpo de todas esas palabras de amor que su papá no pudo decirle cuando más lo necesitaba, pero que aquí estaban escritas y de igual forma le pertenecían. Las lágrimas cayeron y sin importar si era hombre o adulto, lo atacaron como a un niño. Rió y gritó y fue feliz y triste a la vez. De repente se le vinieron respuestas a las preguntas que siempre le había hecho al mundo, de pronto, se convirtió en un hijo de nuevo y tuvo padre otra vez.
Con enojo vio el reloj, esos números rojos y grandes le avisaban con cierta burla que le faltaban solo 2 horas para ir al trabajo, llevaba toda la noche leyendo y sus ojos parecían un sapo con intenciones de reventar, pensó que lo mejor para el y su futuro laboral seria dormir, pero no pudo soltar su nuevo libro favorito, así que experimentó algo que no hacía desde la preparatoria, irse a trabajar en vivo, sin una sola hora de sueño.
Al sonar la alarma del despertador, esos números grandes marcando las 6:15 am se burlaron aun mas de Luis, a lo que respondió levantando el dedo medio como si a aquel aparatejo fuera a importarle, y se paró motivado al baño para lavarse la flojera y empezar un nuevo día. Alrededor de la una de la tarde, los años le reclamaron cada segundo que no durmió, pero los sentimientos que provocaron las letras de su padre, espantaron a la resaca.
Ese día por la tarde sonó el timbre de la casa azul, Magda, la enfermera y ganadora del merito por la paciencia inagotable, corrió al portón de herrería extrañada por la presencia no programada de alguien a esta casa que no conoce las visitas y aventó una sonrisa grande a ese joven guapo, de pelo obscuro, cejas pobladas y boca pequeña que se encontraba del otro lado del enrejado mexicano -¿qué haces aquí?, le dijo a Luis tratando de abrir el necio y viejo cerrojo de la puerta, con aquella maña que le enseñó Emilia el primer día que llegó a trabajar ahí. Luis, con una sonrisa un poco más amplia de la normal, la abrazo y le dijo: - vine a ver a mi papá-, y al decir esta palabra hasta sus propios dientes se extrañaron de verla pasar entre ellos, pues Luis, jamás la pronunciaba y mucho menos para referirse a Miguel.-Ya es tiempo de escuchar sus historias fantásticas y buscar sus momentos, dijo Luis abrazando a Magda con complicación pues no es nada fácil abrazar a alguien que mide metro y medio teniendo una estatura de 1.86. Magda, se paró de puntas para besarle el cachete y entraron juntos a la casa.
Quien sabe que paso en esa sala azul, pero se hicieron presentes realidad y locura en una sinergia bastante efectiva, Luis sintió que el mundo se abría, que el Sol era más grande de lo normal, que las flores olían más y que el aire era más fresco y entonces abrazó a su padre como siempre lo hizo en sueños. No supo cuánto tiempo permanecieron abrazados, pudieron ser dos segundos o tal vez dos horas, no importa, pero en ese encuentro se compartieron cual osmosis pensamientos, recuerdos, cariños y esperanzas.
Al ocultarse el Sol, Luis entregó el cuaderno a su padre, prometió presentarle a Andrea, su novia, y se despidió de Magda, abrió el candado con la técnica indicada y subió a su coche con una gran sonrisa, tomo el celular y marco a “guapa”, como tiene grabado el teléfono de su novia: “te quiero a las diez de la mañana y a las once y a las doce del día” le dijo, y se alejó contando una historia a su futura esposa y pensando en el anillo que tiene guardado en la caja fuerte de la sala azul.
Miguel tomó una pluma, abrió su cuaderno y escribió:
La felicidad que me invade se siente como si miles de mariposas volaran a mí alrededor y dentro de mí también. Con sus alas me acarician la cara y provocan un viento que despeina hasta mis bigotes. Las que se encuentran en mi interior provocan un revoloteado sentimiento que me hace reír como si me hiciera cosquillas mi padre cuando era pequeño. Me siento completo, me siento querido y me siento feliz… despego los pies del suelo y vuelo cargado por esas miles de mariposas, con el amarillo y el negro llenando mis pupilas me dejo llevar por este viaje y disfruto con cada uno de mis sentidos.
…Ay Emilia, ¡si pudieras sentir esto! ..
De pronto en mi viaje alguien me toma la mano, y escucho un susurro que dice, aquí estoy, no quiero abrir los ojos pues temo no encontrarme con lo que espero, pero me armo de valor y en medio de este paisaje y sus hadas que me elevan la veo: la mujer de mi vida, a mi lado, tomándome la mano y sonriéndome como ayer.
Emilia, mi amor, vuelas conmigo.
-Emilia, ¡lo he terminado!, nos vemos en un par de horas en casa, dile a Luis que muero por verlo y que hoy jugaremos hasta el cansancio.
Con la emoción de quien se gana un regalo en la rifa de fin de año, Emilia aplaudió (literal) a su esposo desde su casa y con mucha alegría le dijo, -¡ven ahora!
Imaginándola entre sonrisas, Miguel le dijo a su esposa: “Te quiero a las diez de la mañana y a las once y a las doce del día”
Y con otra sonrisa de respuesta, Emilia contesto: y “¿Quién podría quererte menos que yo amor mío?”
Hace un tiempo que tomaron prestada esta frase del gran Sabines y la adoptaron como despedida oficial después de cada llamada por teléfono, antes de ir al trabajo o incluso para irse a dormir. Emilia y Miguel colgaron los teléfonos y separados por una larga distancia, suspiraron por igual, dejando evidente que al paso del tiempo su amor no disminuía, tal como lo hacía su cabellera o la vitalidad para bailar toda la noche.
Con la sonrisa acariciando sus orejas y cegado por el Sol que le venía a felicitar por su trabajo, Miguel corrió al exterior de la biblioteca con ese pasito característico del que está contento, que sin importar edad, educación o sexo, se hace evidente, como ley de física ante una acción feliz. Justo en el paso 4.5 y con el ritmo perfecto de la felicidad, se escuchó un fuerte rechinar de llantas, un encuentro repentino con unos ojos horrorizados dentro de un vehículo más cercano de lo normal y con un silencio tan incierto como incomodo Miguel cayó al suelo, convirtiendo a las jacarandas y la escalinata de cantera en el triste escenario donde poco a poco su vida se empezó a difuminar.
Tras aquel golpazo, Miguel ya no era Miguel, se perdió en un mundo extraño dentro de su cabeza y por más intentos de traerlo de regreso, se mantuvo fiel a su nuevo hogar de luces diferentes. Cada día era más lejana la esperanza de encontrar al Miguel ESPOSO dentro de ese mundo de otra luz, los doctores pidieron a Emilia que afrontara la realidad y supiera que Miguel PAPA no iba a volver, que Miguel HIJO no reconocería a sus padres, y que lo único que quedaba era Miguel LOCO y los recuerdos de quien alguna vez fue.
En ocasiones, Miguel “El Loco” se perdía por completo en su mundo, despegaba los pies del suelo y volaba por aquellas tierras de cielos azules, arena blanca y mar turquesa, a veces viajaba al verde del campo a buscar las ruinas de los antepasados o mejor aún, se mudaba a uno de los murales de Siqueiros y platicaba al tú por tú con Porfirio Díaz.
Sus lapsos eran momentos de magia y felicidad para Miguel, en cambio, implicaban desesperación y tristeza para aquellos que no llevaba al viaje. Cuando sus ojos enmarcados por una poblada ceja obscura, que iba llenándose de nieve conforme pasaban los años, veían la blanca pared como si fuera un infinito mar, y el lado derecho de su boca se torcía un poco hacia abajo, todos, sobre todo Emilia, sabían que se estaba mudando al departamento de la locura y una vez más la estaba dejando sola, con unas ganas desgarrantes de preparar sus maletas y mudarse con su amor perdido, a donde fuera que él estuviera.
Y así pasaron los años, crecieron los niños, talaron las jacarandas y los ojos de Emilia se cerraron, así seguía pasando la sombra de Miguel con su cuaderno de pasta café por la sala de aquella casa que una semana antes del accidente, insistiera en que se pintara de azul. El cuaderno que empezó como parte de la terapia se volvió en el fiel e inseparable compañero de este loco, redactaba los lapsos de cordura y locura, enlazados con el amor y forrados de nostalgia.
En sus hojas amarillas se leía lo siguiente:
Voy caminando por una selva espesa, el color verde satura mis ojos y mi respiración, ¿alguna vez han respirado un color? en las ciudades suele ser gris, en la playa azul y en este momento estoy llenando mis pulmones del color verde. Estoy buscándolos, estoy buscándote Luis, trato de concentrarme y la densa humedad no me lo permite, cierro los ojos y entonces los veo, ¡duendes burlones devuélvanme mi recuerdo!, ¿Donde están aluxes?! Muéstrense como son, con su baja estatura y su risa burlona, no me asustan, dejen de jugar conmigo y devuélvanme a Luis, ya se han robado todo lo demás, por favor ¡dejenme mi recuerdo!. Un joven se acerca a mí, siento que lo reconozco pero no puedo evitar preguntarle quien es, y en el proceso de mi confusión me contesta con palabras seguras y tranquilas que me ayudará a encontrar a Luis dentro de mi cabeza, dentro del espeso color verde y dentro del cada vez más débil corazón.
El joven del sueño, un huérfano de madre y con un padre a quien apenas conoció cuando era niño, se llama Luis Fernández, se encuentra en la casa de la sala azul en la visita obligada que hace mes con mes, donde lleva comida, cambia focos, arregla puertas, pinta y paga los servicios de enfermera y ama de llaves, pero conforme se le da vueltas a las hojas del calendario, nota como mueren una a una las ganas de ser reconocido por ese señor que habita la casa. Tras darle un abrazo a aquel hombre de canas blancas y arrugas que parecieran idea de algún diseñador textil, se sentó en el jardín que se pinta de rosa todas las tardes de abril, suspiró pensando en su vida profesional, en sus logros, en su novia, y elevó los ojos al cielo, sintiéndose más huérfano que nunca. Una vez dicho a Emilia, su madre, con el lenguaje silencioso del corazón, lo mucho que le gustaría que estuviera presente, bajó la cabeza regresando la mirada a su realidad y vio tirado en el suelo, el cuaderno de pasta café con las iníciales de su padre en el lomo, lo levantó, sacudió las flores rosas que cayeron sobre él y se sentó en el borde de la jardinera con el libro entre las manos. Por un par de segundos pensó en no abrirlo, justo como ha sucedido desde hace 23 años que conoce a ese objeto, pero al tercer segundo, y a manera contraria de lo sucedido durante todo este tiempo, Luis no pudo contener la tentación y empezó a girar una a una las páginas amarillas de aquel encuadernado. Decidió cerrar el cuaderno y guardarlo en su maleta, - Lo leeré en casa con mayor tranquilidad, pensó.
Se apuró para terminar todo y poder retirarse lo más pronto posible con las cosquillas en las manos de las ganas de seguir leyendo. El camino a su departamento se le hizo más largo de lo normal y por primera vez no quería ver la final del futbol ni mucho menos llamar a su novia.
Para su sorpresa no solo se relataban historias fantásticas y alucinaciones sino que las letras de Miguel tenían también muchas menciones suyas y de Emilia, de historias del ayer mezcladas con el presente y bañadas del futuro que nunca llegó pero que tanto se ansiaba. Una vez que empezó a leer no pudo soltar aquel cuaderno donde había letra perfecta y textos maravillosos. Luis estaba solo con la verdad, leyendo los relatos de la vida del papá que desconocía desde que tenía 6 años.
Cada vez que daba vuelta a la hoja, un extraño sentimiento aparecía en su corazón, entre la tranquilidad de sentirse querido y el enojo por la injusticia que le arrebató a su padre, fue llenando su cuerpo de todas esas palabras de amor que su papá no pudo decirle cuando más lo necesitaba, pero que aquí estaban escritas y de igual forma le pertenecían. Las lágrimas cayeron y sin importar si era hombre o adulto, lo atacaron como a un niño. Rió y gritó y fue feliz y triste a la vez. De repente se le vinieron respuestas a las preguntas que siempre le había hecho al mundo, de pronto, se convirtió en un hijo de nuevo y tuvo padre otra vez.
Con enojo vio el reloj, esos números rojos y grandes le avisaban con cierta burla que le faltaban solo 2 horas para ir al trabajo, llevaba toda la noche leyendo y sus ojos parecían un sapo con intenciones de reventar, pensó que lo mejor para el y su futuro laboral seria dormir, pero no pudo soltar su nuevo libro favorito, así que experimentó algo que no hacía desde la preparatoria, irse a trabajar en vivo, sin una sola hora de sueño.
Al sonar la alarma del despertador, esos números grandes marcando las 6:15 am se burlaron aun mas de Luis, a lo que respondió levantando el dedo medio como si a aquel aparatejo fuera a importarle, y se paró motivado al baño para lavarse la flojera y empezar un nuevo día. Alrededor de la una de la tarde, los años le reclamaron cada segundo que no durmió, pero los sentimientos que provocaron las letras de su padre, espantaron a la resaca.
Ese día por la tarde sonó el timbre de la casa azul, Magda, la enfermera y ganadora del merito por la paciencia inagotable, corrió al portón de herrería extrañada por la presencia no programada de alguien a esta casa que no conoce las visitas y aventó una sonrisa grande a ese joven guapo, de pelo obscuro, cejas pobladas y boca pequeña que se encontraba del otro lado del enrejado mexicano -¿qué haces aquí?, le dijo a Luis tratando de abrir el necio y viejo cerrojo de la puerta, con aquella maña que le enseñó Emilia el primer día que llegó a trabajar ahí. Luis, con una sonrisa un poco más amplia de la normal, la abrazo y le dijo: - vine a ver a mi papá-, y al decir esta palabra hasta sus propios dientes se extrañaron de verla pasar entre ellos, pues Luis, jamás la pronunciaba y mucho menos para referirse a Miguel.-Ya es tiempo de escuchar sus historias fantásticas y buscar sus momentos, dijo Luis abrazando a Magda con complicación pues no es nada fácil abrazar a alguien que mide metro y medio teniendo una estatura de 1.86. Magda, se paró de puntas para besarle el cachete y entraron juntos a la casa.
Quien sabe que paso en esa sala azul, pero se hicieron presentes realidad y locura en una sinergia bastante efectiva, Luis sintió que el mundo se abría, que el Sol era más grande de lo normal, que las flores olían más y que el aire era más fresco y entonces abrazó a su padre como siempre lo hizo en sueños. No supo cuánto tiempo permanecieron abrazados, pudieron ser dos segundos o tal vez dos horas, no importa, pero en ese encuentro se compartieron cual osmosis pensamientos, recuerdos, cariños y esperanzas.
Al ocultarse el Sol, Luis entregó el cuaderno a su padre, prometió presentarle a Andrea, su novia, y se despidió de Magda, abrió el candado con la técnica indicada y subió a su coche con una gran sonrisa, tomo el celular y marco a “guapa”, como tiene grabado el teléfono de su novia: “te quiero a las diez de la mañana y a las once y a las doce del día” le dijo, y se alejó contando una historia a su futura esposa y pensando en el anillo que tiene guardado en la caja fuerte de la sala azul.
Miguel tomó una pluma, abrió su cuaderno y escribió:
La felicidad que me invade se siente como si miles de mariposas volaran a mí alrededor y dentro de mí también. Con sus alas me acarician la cara y provocan un viento que despeina hasta mis bigotes. Las que se encuentran en mi interior provocan un revoloteado sentimiento que me hace reír como si me hiciera cosquillas mi padre cuando era pequeño. Me siento completo, me siento querido y me siento feliz… despego los pies del suelo y vuelo cargado por esas miles de mariposas, con el amarillo y el negro llenando mis pupilas me dejo llevar por este viaje y disfruto con cada uno de mis sentidos.
…Ay Emilia, ¡si pudieras sentir esto! ..
De pronto en mi viaje alguien me toma la mano, y escucho un susurro que dice, aquí estoy, no quiero abrir los ojos pues temo no encontrarme con lo que espero, pero me armo de valor y en medio de este paisaje y sus hadas que me elevan la veo: la mujer de mi vida, a mi lado, tomándome la mano y sonriéndome como ayer.
Emilia, mi amor, vuelas conmigo.
jueves, 26 de agosto de 2010
¿Un cafecito?
Expulsada de mi casa por el calor y sumamente atraída por el aire acondicionado del lugar, llegué temprano a la cita del café con mis amigas y me preparé para hacer una de las cosas que más odio en la vida: esperar.
Pedí un café y así con mi taza en la mesa tendría un acompañante fiel que me haría sentir segura a pesar de las sillas vacías a mí alrededor. Recibí su aroma y con el me llegó el olor del trabajo del campo que me trajo hasta aquí mi bebida.
Volteando de lado a lado fui encontrando cosas interesantes que hicieron mi tarea de esperar más divertida que de costumbre. Me encontré a un señor con sus lentes a media nariz leyendo un libro y sonriendo para sí mismo. En la mesa de atrás vi una reunión de generaciones, tres mujeres iguales con la única diferencia en el tono de pelo y las experiencias guardadas en las arrugas de la piel.
Afuera, un papa incómodo con su hija adolescente esforzándose por tener un tema de conversación, el cual, continuamente parecía mudarse a otra mesa dejándolos solos saboreando el café que absorbía los silencios.
Doy un sorbo a mi taza y noto que no me importa tanto la ausencia de mis amigas, al menos no me veo como aquel joven que hace pequeñas bolitas de papel con la servilleta y se muerde las uñas esperando a alguien.
Han llegado mis amigas y tendré que cerrar el telón del espectáculo que sucede a mí alrededor. Cada quien pide algo diferente, pues entre amigas y cafés la diversidad es clave mientras se conserve la esencia. El café toma su papel de socializador y poco a poco nos avienta su aroma limpiándonos la pena y haciéndonos hablar más.
Salí del café con las luces apagadas y el reflejo de las luminarias exteriores en el cristal, me imaginé la reunión de las tazas, copas y cafeteras haciendo el recuento de los chismes del día. Me las imaginé escuchando a su grupo favorito y unas tacitas tocando “pa´ que en la realidad no se sufra tanto”. A lo que las cucharas contestaron muy entonadas: “Ojala que llueva café en el campo.”
Pedí un café y así con mi taza en la mesa tendría un acompañante fiel que me haría sentir segura a pesar de las sillas vacías a mí alrededor. Recibí su aroma y con el me llegó el olor del trabajo del campo que me trajo hasta aquí mi bebida.
Volteando de lado a lado fui encontrando cosas interesantes que hicieron mi tarea de esperar más divertida que de costumbre. Me encontré a un señor con sus lentes a media nariz leyendo un libro y sonriendo para sí mismo. En la mesa de atrás vi una reunión de generaciones, tres mujeres iguales con la única diferencia en el tono de pelo y las experiencias guardadas en las arrugas de la piel.
Afuera, un papa incómodo con su hija adolescente esforzándose por tener un tema de conversación, el cual, continuamente parecía mudarse a otra mesa dejándolos solos saboreando el café que absorbía los silencios.
Doy un sorbo a mi taza y noto que no me importa tanto la ausencia de mis amigas, al menos no me veo como aquel joven que hace pequeñas bolitas de papel con la servilleta y se muerde las uñas esperando a alguien.
Han llegado mis amigas y tendré que cerrar el telón del espectáculo que sucede a mí alrededor. Cada quien pide algo diferente, pues entre amigas y cafés la diversidad es clave mientras se conserve la esencia. El café toma su papel de socializador y poco a poco nos avienta su aroma limpiándonos la pena y haciéndonos hablar más.
Salí del café con las luces apagadas y el reflejo de las luminarias exteriores en el cristal, me imaginé la reunión de las tazas, copas y cafeteras haciendo el recuento de los chismes del día. Me las imaginé escuchando a su grupo favorito y unas tacitas tocando “pa´ que en la realidad no se sufra tanto”. A lo que las cucharas contestaron muy entonadas: “Ojala que llueva café en el campo.”
viernes, 20 de agosto de 2010
Cuando diseño sin conocer al cliente, o tenerlo.
La imaginación es una herramienta clave en el proceso de diseño, sin embargo hay ocasiones en que se vuelve un problema estorboso para trabajar y justamente eso me está pasando ahora.
Cuando diseñas una casa para venta y no tienes un cliente definido, las posibilidades crecen a la par de tu imaginación. De repente me encuentro viendo la pantalla sin mover una sola línea, moviendo de mi cabeza los comandos (l, offset, trim, co, ma, etc) que están casi tatuados en mis neuronas y abriendo huequitos para imaginar.
Comienzo pensando en cómo será la familia que vivirá ahí y cuales sus necesidades, aunque luego mi mente navega por la posibilidad de que sea solo un grupo de amigos, o tal vez una persona sola, un matrimonio maduro con hijos grandes o que tal unos recién casados. Empiezo por la sala comedor y me imagino a unos amigos fiesteros y mucha música, a empujones viene una señora que vende mary kay y hace postres para sus amigas, entre codazos se aparece un chef, y como puede se defiende una mama con cuatro hijos y hace espacio también en mi cabeza. Para este momento ya va pasando la mañana y entonces pienso en mi coca light y mis papas correspondientes, así me distraigo un poco de las aproximadamente 45 novelas que estoy recreando en mi mente y apenas voy en el área social, aun no entro a los problemas maritales, la educación de los hijos, los hobbies ni los secretos, en fin, al meollo del asunto, claro aun no subo ni el primer escalón de la casa, es decir, aun ni dibujo la escalera.
Regresando a esa pantalla negra (autocad), retomo mis historias y comienzo a hacer mas, la sala de tele me quita poco tiempo, solo debatir entre sí es un adicto al cine, le gusta leer o apasionado con los videojuegos, en fin, eso no altera tanto el espacio asi que el problema es llegar a la recamara principal, donde me vienen a la cabeza miles de historias, pienso en cerrar autocad y abrir Word para empezar a escribir una de tantas novelas que están pasando en mi mente. Mi jefe me pregunta cómo voy con la casa y yo solo contesto, “bieeen”, dando un sorbo a mi coca y moviendo la cabeza para sacudir de nuevo las historias y regresar a la arquitectura.
La recamara principal me toma muuucho tiempo, “las parejas” es un tema muy divertido y fácil de explorar en mi cabeza pero difícil de entender, he tenido de todo ocupando esta casa en proceso de diseño: viejitos, historias y música del ayer, jóvenes, primeros matrimonios, segundos y hasta terceros, a veces hay amigos y novios, novios y enemigos, alcohólicos, un payaso, un viudo, enfermedades, una estudiante y hasta una maestra de inglés.
Me imagino sus pensamientos antes de ir a dormir y justo cuando van a levantarse, como acomodarían su ropa, que es lo primero que ven al despertar, la música que llenaría el espacio y la vida que observarían estas paredes, hasta ahora limitadas a líneas en mi computadora.
En fin, salgo de la recamara principal y voy al resto de las habitaciones donde siempre me toma mucho tiempo pensar en los closets o vestidores, para mí son espacios vitales en una casa, o acaso les gusta tener todo tirado?, ya me imagino todo lo que esos metros cuadrados guardarán: la biografía de una persona en cosas materiales. Tal vez no suene normal esto pero yo nunca he dicho que yo lo sea.
Ante esta fuga de historias de mi cabeza, entre comandos, reglas de diseño, intuición, sentimiento, estética, volumetría y algo (bueno mucho) de proyección, van pasando las horas y me doy cuenta de que mi trabajo diario no es tan aburrido. Así paseo por esta casa que puede albergar a mil personas diferentes y trato de hacerla lo más “universal” posible, pero capaz de que cada quien le dé su propia personalidad. Termina el día y casi siempre estoy contenta con el resultado, imagino que el diseño favorecerá a la felicidad de quien lo viva, sin embargo, apago la computadora y olvido cerrar en mi mente el programa de la “novelas arquitectónicas” y sigo pensando en las historias en el camino a casa hasta preguntarme a mi misma si me equivoque de profesión.
Lo cual olvidaré cuando vea la obra construida, creo.
Cuando diseñas una casa para venta y no tienes un cliente definido, las posibilidades crecen a la par de tu imaginación. De repente me encuentro viendo la pantalla sin mover una sola línea, moviendo de mi cabeza los comandos (l, offset, trim, co, ma, etc) que están casi tatuados en mis neuronas y abriendo huequitos para imaginar.
Comienzo pensando en cómo será la familia que vivirá ahí y cuales sus necesidades, aunque luego mi mente navega por la posibilidad de que sea solo un grupo de amigos, o tal vez una persona sola, un matrimonio maduro con hijos grandes o que tal unos recién casados. Empiezo por la sala comedor y me imagino a unos amigos fiesteros y mucha música, a empujones viene una señora que vende mary kay y hace postres para sus amigas, entre codazos se aparece un chef, y como puede se defiende una mama con cuatro hijos y hace espacio también en mi cabeza. Para este momento ya va pasando la mañana y entonces pienso en mi coca light y mis papas correspondientes, así me distraigo un poco de las aproximadamente 45 novelas que estoy recreando en mi mente y apenas voy en el área social, aun no entro a los problemas maritales, la educación de los hijos, los hobbies ni los secretos, en fin, al meollo del asunto, claro aun no subo ni el primer escalón de la casa, es decir, aun ni dibujo la escalera.
Regresando a esa pantalla negra (autocad), retomo mis historias y comienzo a hacer mas, la sala de tele me quita poco tiempo, solo debatir entre sí es un adicto al cine, le gusta leer o apasionado con los videojuegos, en fin, eso no altera tanto el espacio asi que el problema es llegar a la recamara principal, donde me vienen a la cabeza miles de historias, pienso en cerrar autocad y abrir Word para empezar a escribir una de tantas novelas que están pasando en mi mente. Mi jefe me pregunta cómo voy con la casa y yo solo contesto, “bieeen”, dando un sorbo a mi coca y moviendo la cabeza para sacudir de nuevo las historias y regresar a la arquitectura.
La recamara principal me toma muuucho tiempo, “las parejas” es un tema muy divertido y fácil de explorar en mi cabeza pero difícil de entender, he tenido de todo ocupando esta casa en proceso de diseño: viejitos, historias y música del ayer, jóvenes, primeros matrimonios, segundos y hasta terceros, a veces hay amigos y novios, novios y enemigos, alcohólicos, un payaso, un viudo, enfermedades, una estudiante y hasta una maestra de inglés.
Me imagino sus pensamientos antes de ir a dormir y justo cuando van a levantarse, como acomodarían su ropa, que es lo primero que ven al despertar, la música que llenaría el espacio y la vida que observarían estas paredes, hasta ahora limitadas a líneas en mi computadora.
En fin, salgo de la recamara principal y voy al resto de las habitaciones donde siempre me toma mucho tiempo pensar en los closets o vestidores, para mí son espacios vitales en una casa, o acaso les gusta tener todo tirado?, ya me imagino todo lo que esos metros cuadrados guardarán: la biografía de una persona en cosas materiales. Tal vez no suene normal esto pero yo nunca he dicho que yo lo sea.
Ante esta fuga de historias de mi cabeza, entre comandos, reglas de diseño, intuición, sentimiento, estética, volumetría y algo (bueno mucho) de proyección, van pasando las horas y me doy cuenta de que mi trabajo diario no es tan aburrido. Así paseo por esta casa que puede albergar a mil personas diferentes y trato de hacerla lo más “universal” posible, pero capaz de que cada quien le dé su propia personalidad. Termina el día y casi siempre estoy contenta con el resultado, imagino que el diseño favorecerá a la felicidad de quien lo viva, sin embargo, apago la computadora y olvido cerrar en mi mente el programa de la “novelas arquitectónicas” y sigo pensando en las historias en el camino a casa hasta preguntarme a mi misma si me equivoque de profesión.
Lo cual olvidaré cuando vea la obra construida, creo.
viernes, 23 de julio de 2010
Cuando no se le teme al fantasma
---- Cumplir 90años es todo un logro, pero mayor aun cuando puedes celebrarlo bailando con la familia, platicando con las amigas y recibiendo sorpresas “milagrosas”, me refiero a esas pequeñas coincidencias de tiempo y espacio que hacen que tengamos fe y seamos algo mas que huesos y carne.
Tras un dia donde las sonrisas volaban a cientos por el aire, la música llenaba el espíritu y los abrazos se multiplicaban, es justo y necesario recostarte, sonreír ante lo sucedido y ¡dormir!, fue cuando mari caminaba hacia su cama a realizar este importante ritual, que descubrió, tirada en el piso, la sorpresa final que le traía el día: una nota que decía lo siguiente:
Diciembre de 1981
Querida Mariquita:
Felicidades, espero que Dios te nos cuide muchos años más, vale por el abrigo que tanto quieres, tu Bernardo.
Con una sonrisa nerviosa y un poco confundida, tomó la nota y recordó que hace 20 años que no le decían así, que hace 20 años se había ido su mejor amigo y hoy, el día de su cumpleaños había venido a felicitarla.
Al platicarnos la historia todos nos emocionamos mucho y tratamos de deducir como llego la nota. Mari, ante esto, se limitó a decir “que miedo”, pero con esa sonrisa pícara que dejó escapar lo que todos entendimos como un “gracias por haber venido”.
------ ¿Qué te parece si de ahora en adelante escribimos notas y las escondemos por muchos lugares, así el dia que uno de nosotros no esté, le facilitemos al destino el envío de recados entre dos personas separadas en lo físico, pero unidas en el alma ¿si?
.. altere un poco los datos pero la historia es la misma...
Tras un dia donde las sonrisas volaban a cientos por el aire, la música llenaba el espíritu y los abrazos se multiplicaban, es justo y necesario recostarte, sonreír ante lo sucedido y ¡dormir!, fue cuando mari caminaba hacia su cama a realizar este importante ritual, que descubrió, tirada en el piso, la sorpresa final que le traía el día: una nota que decía lo siguiente:
Diciembre de 1981
Querida Mariquita:
Felicidades, espero que Dios te nos cuide muchos años más, vale por el abrigo que tanto quieres, tu Bernardo.
Con una sonrisa nerviosa y un poco confundida, tomó la nota y recordó que hace 20 años que no le decían así, que hace 20 años se había ido su mejor amigo y hoy, el día de su cumpleaños había venido a felicitarla.
Al platicarnos la historia todos nos emocionamos mucho y tratamos de deducir como llego la nota. Mari, ante esto, se limitó a decir “que miedo”, pero con esa sonrisa pícara que dejó escapar lo que todos entendimos como un “gracias por haber venido”.
------ ¿Qué te parece si de ahora en adelante escribimos notas y las escondemos por muchos lugares, así el dia que uno de nosotros no esté, le facilitemos al destino el envío de recados entre dos personas separadas en lo físico, pero unidas en el alma ¿si?
.. altere un poco los datos pero la historia es la misma...
viernes, 2 de julio de 2010
Soy de un lugar muy peculiar
Soy de un lugar muy peculiar, hace unos años me mude pero me niego rotundamente a olvidar los detalles que lo hacían mágico.
Crecí en una ciudad con mucha libertad, donde ir caminando a casa de un amigo o jugar en el parque hasta la noche jamás fue problema, sabíamos que si llegaba a pasar algo siempre había alguien al rescate y muy posiblemente podrían darte un aventón a casa.
Las palabras chamoyada o trolelote eran léxico básico de sus habitantes, sobre todo de los adolescentes, quienes solían aprender a manejar en el roll y dar mil vueltas en el coche con la única preocupación de acabarse el tanque de gasolina, que felizmente los amigos te ayudarían a reponer. Un día completo en la calle sin celular no era problema para nadie y un paseo por la playa diurno o nocturno simplemente era paz y tranquilidad.
Recuerdo las noches de pijamadas y salir en la madrugada a cumplir algún reto de “la botella” como tocarle la puerta al vecino o gritar a media calle “te amo fulanito!!”, llenándote de risas y tal vez algún leve regaño.
Extraño la ciudad que no respetaba el horario de ir a dormir, en una de sus tantas taquerías abiertas las 24 hras, era común encontrar a un amigo después de la fiesta o a unos tíos que fueron por un antojo.
Extraño la misa de 7:30 y estar horas afuera platicando y comiendo un trolelote, así como los días de alberca y “fiestas de abril” con espiropapas y gritos del kamikaze.
Echo tanto de menos la ciudad donde la gente era cordial, por corazón y no por miedo, donde un choque solo implicaba esperar al tránsito, al seguro y el posible regaño en tu casa.
En ese mi lugar peculiar, se acostumbraba ir a desayunar tortas al centro, visitar a los cocodrilos y pedirle a los ovnis que nos cuidaran del huracán. Sé que no suena normal pero esta ciudad nunca lo fue.
Extraño responderle al calor con alegría en la playa o la laguna, subirme al coche a la hora que sea y estacionarlo donde me plazca, extraño las casas sin rejas y los bailes hasta las 5 de la mañana. Y como olvidar la sensación de cantar a todo pulmon “ voy de vuelta a mi hogar” por veinteava vez en un lunes de semana santa.
Dicen que vivíamos en una ciudad en la que no pasaba el tiempo, que podías irte años y al regresar encontrarías lo mismo, a la misma gente y en los mismos lugares, yo me fui, pero creo que perdí la dirección de regreso, porque saben que, no encuentro mi ciudad!
No encuentro los paseos nocturnos seguros, ni la gente en sus jardines buscando un poco de aire fresco, busco niños corriendo en el parque y solo hay pocos y con sus papas a dos pasos de ellos cuidando cada movimiento. Intento buscar gente tranquila en sus coches y al parecer esos que recordaba también se mudaron, pues aquí solo hay gente nerviosa.
La gente no baila!! La música está bajando y las luces se apagan más temprano.
Veo un síndrome extraño aquí, en este lugar al que llegué por equivocación, la gente tiene la manía de esconder lo que tiene, es algo muy extraño, pues en la ciudad que recuerdo, todos querían progresar y ser emprendedores, en esta en la que estoy ahora todos quieren tener un bajo perfil y olvidarse del empuje y liderazgo, ¿alguien me puede decir por qué?
¿Què es lo que está pasando? ¿Porque parece que no tenemos fe? Veo que todos hablan sobre un tema en secreto, se escriben por internet, se mandan cadenas o lo comentan en reuniones privadas, pero nadie me dice en voz alta que está pasando. Recibo llamadas constantes de -¿ya llegaste?-,¿ donde estas?,- no pases por tal calle-, y yo aun sigo sin entender. Noto que nadie reconoce la ciudad, todos vamos un poco perdidos y no veo intenciones de luchar para encontrarla, al parecer se están resignando. Por lo que he escuchado nos han invadido unos seres extraños que se están robando lo bueno y nos están dejando lo malo, y saben que es lo peor, me dijeron que se están robando la voluntad de la gente!!. Me han pedido que corra la voz a mis conocidos de que la ciudad que recordaba ya no está, que de preferencia no regresen y no la busquen mas, pero no lo haré, pues yo quiero encontrarla y necesito gente que me ayude!! No puedo echarle la espalda a las dunas ni al Tamesí, yo tengo que volver a mi peculiar “hogar”.
Dicen que de vez en cuando hay oportunidades de hacernos escuchar y hacer que todo el país se entere de que estamos perdidos pero que necesitamos encontrarnos, me han comentado que el 4 de julio del 2010 es un buen día para hacerlo, muchos no lo creen y desperdiciaran la oportunidad,yo no creo poder darme el lujo de hacerlo.
Platicando con algunos exhabitantes de la ciudad, hemos llegado a la conclusión de que la clave para regresar es insistir. Asi que yo mañana me levantare muy temprano, ire a trabajar y daré lo mejor de mi, veré noticias y me mantendré al tanto de lo que pasa, pues en esta búsqueda es necesario estar informado, sin embargo, no dejare que tanta nota apague mi luz y seguiré buscando mis sueños de crecer, regresare a casa viendo en el camino alguna dirección que me lleve a mi ciudad, sino la encuentro, seguiré andando y sonriendo al que pasa en frente, conviviré con mi familia y mis amigos y los cuidare muchísimo, y tratare de que me ayuden a buscar mi ciudad perdida. Le platicare a los niños de cómo se puede vivir y les creare en la mente y el corazón la imagen de mi lugar peculiar, espero que les guste y me ayuden a buscarla también. Creerè y lucharè, y responderé por mis actos buenos o malos, buscare hasta el cansancio esta ciudad donde deje risas, besos y esperanzas y definitivamente las necesito de vuelta.
Crecí en una ciudad con mucha libertad, donde ir caminando a casa de un amigo o jugar en el parque hasta la noche jamás fue problema, sabíamos que si llegaba a pasar algo siempre había alguien al rescate y muy posiblemente podrían darte un aventón a casa.
Las palabras chamoyada o trolelote eran léxico básico de sus habitantes, sobre todo de los adolescentes, quienes solían aprender a manejar en el roll y dar mil vueltas en el coche con la única preocupación de acabarse el tanque de gasolina, que felizmente los amigos te ayudarían a reponer. Un día completo en la calle sin celular no era problema para nadie y un paseo por la playa diurno o nocturno simplemente era paz y tranquilidad.
Recuerdo las noches de pijamadas y salir en la madrugada a cumplir algún reto de “la botella” como tocarle la puerta al vecino o gritar a media calle “te amo fulanito!!”, llenándote de risas y tal vez algún leve regaño.
Extraño la ciudad que no respetaba el horario de ir a dormir, en una de sus tantas taquerías abiertas las 24 hras, era común encontrar a un amigo después de la fiesta o a unos tíos que fueron por un antojo.
Extraño la misa de 7:30 y estar horas afuera platicando y comiendo un trolelote, así como los días de alberca y “fiestas de abril” con espiropapas y gritos del kamikaze.
Echo tanto de menos la ciudad donde la gente era cordial, por corazón y no por miedo, donde un choque solo implicaba esperar al tránsito, al seguro y el posible regaño en tu casa.
En ese mi lugar peculiar, se acostumbraba ir a desayunar tortas al centro, visitar a los cocodrilos y pedirle a los ovnis que nos cuidaran del huracán. Sé que no suena normal pero esta ciudad nunca lo fue.
Extraño responderle al calor con alegría en la playa o la laguna, subirme al coche a la hora que sea y estacionarlo donde me plazca, extraño las casas sin rejas y los bailes hasta las 5 de la mañana. Y como olvidar la sensación de cantar a todo pulmon “ voy de vuelta a mi hogar” por veinteava vez en un lunes de semana santa.
Dicen que vivíamos en una ciudad en la que no pasaba el tiempo, que podías irte años y al regresar encontrarías lo mismo, a la misma gente y en los mismos lugares, yo me fui, pero creo que perdí la dirección de regreso, porque saben que, no encuentro mi ciudad!
No encuentro los paseos nocturnos seguros, ni la gente en sus jardines buscando un poco de aire fresco, busco niños corriendo en el parque y solo hay pocos y con sus papas a dos pasos de ellos cuidando cada movimiento. Intento buscar gente tranquila en sus coches y al parecer esos que recordaba también se mudaron, pues aquí solo hay gente nerviosa.
La gente no baila!! La música está bajando y las luces se apagan más temprano.
Veo un síndrome extraño aquí, en este lugar al que llegué por equivocación, la gente tiene la manía de esconder lo que tiene, es algo muy extraño, pues en la ciudad que recuerdo, todos querían progresar y ser emprendedores, en esta en la que estoy ahora todos quieren tener un bajo perfil y olvidarse del empuje y liderazgo, ¿alguien me puede decir por qué?
¿Què es lo que está pasando? ¿Porque parece que no tenemos fe? Veo que todos hablan sobre un tema en secreto, se escriben por internet, se mandan cadenas o lo comentan en reuniones privadas, pero nadie me dice en voz alta que está pasando. Recibo llamadas constantes de -¿ya llegaste?-,¿ donde estas?,- no pases por tal calle-, y yo aun sigo sin entender. Noto que nadie reconoce la ciudad, todos vamos un poco perdidos y no veo intenciones de luchar para encontrarla, al parecer se están resignando. Por lo que he escuchado nos han invadido unos seres extraños que se están robando lo bueno y nos están dejando lo malo, y saben que es lo peor, me dijeron que se están robando la voluntad de la gente!!. Me han pedido que corra la voz a mis conocidos de que la ciudad que recordaba ya no está, que de preferencia no regresen y no la busquen mas, pero no lo haré, pues yo quiero encontrarla y necesito gente que me ayude!! No puedo echarle la espalda a las dunas ni al Tamesí, yo tengo que volver a mi peculiar “hogar”.
Dicen que de vez en cuando hay oportunidades de hacernos escuchar y hacer que todo el país se entere de que estamos perdidos pero que necesitamos encontrarnos, me han comentado que el 4 de julio del 2010 es un buen día para hacerlo, muchos no lo creen y desperdiciaran la oportunidad,yo no creo poder darme el lujo de hacerlo.
Platicando con algunos exhabitantes de la ciudad, hemos llegado a la conclusión de que la clave para regresar es insistir. Asi que yo mañana me levantare muy temprano, ire a trabajar y daré lo mejor de mi, veré noticias y me mantendré al tanto de lo que pasa, pues en esta búsqueda es necesario estar informado, sin embargo, no dejare que tanta nota apague mi luz y seguiré buscando mis sueños de crecer, regresare a casa viendo en el camino alguna dirección que me lleve a mi ciudad, sino la encuentro, seguiré andando y sonriendo al que pasa en frente, conviviré con mi familia y mis amigos y los cuidare muchísimo, y tratare de que me ayuden a buscar mi ciudad perdida. Le platicare a los niños de cómo se puede vivir y les creare en la mente y el corazón la imagen de mi lugar peculiar, espero que les guste y me ayuden a buscarla también. Creerè y lucharè, y responderé por mis actos buenos o malos, buscare hasta el cansancio esta ciudad donde deje risas, besos y esperanzas y definitivamente las necesito de vuelta.
viernes, 26 de marzo de 2010
Empacando
Son las 11:30, me despido del teclado que liberó tantas ideas y empiezo a tomar fotos mentales a la gente del diario, antes de q se vuelvan un olvido o un ayer, quisiera una polaroid y dejar alguna mia por aqui, lastima que nunca la compré.
Empaco el morado de mi despedida y llevo unas flores en la mano. Creo que necesitare otra maleta pues regreso con sobrequipaje de comidas y risas.
Dejé algo importante en "Guadalajara" y un paseo por el "Rio Papaloapan", asi como muchos martes pendientes de vida lujosa y alta grastronomia. Casi dejo los gritos ahogados de conciertos y por poco olvido una banca de Reforma.
Haciendo cuentas, contribui con $5000 de parquimetros al GDF, no tengo quejas pues tuve pista de hielo, arbol gigante y unas 100 manifestaciones por la casa, en cambio de los $20000 de valets y estacionamientos no me quedo nada.
En mi maleta tambien llevo unas peliculas pirata del tianguis y unos capitulos de "Los Simpsons", sin olvidar nunca los 500 gramos de spaguetti de mis cenas.
Tuve que dejar algunas amigas, antros y como 30 kg de trafico. Mi maleta apenas cierra y aun me falta meter baratas de tiendas, la musica del imperial y unas jicaletas. Ahoroita estoy desinflando los globos de Teotihuacan para que no hagan bulto y empezare a repartir los boletitos del metro que me sobraron.
Estoy cerrando mi maleta y veo que deje afuera algunas cosas importantes, aunque creo que a donde voy encontrare mas de esas platicas, visitas y fotos cn lu, familia y amigos, de hecho las dejare aqui para que las paredes no me desconozcan cuadno venga de visita.
En la bolsa llevo mis crucigramas, sudokus,los poemas compartidos con amigos y una nueva playlist llena de sax y de piano para el camino de regreso a casa.
Me veo en el espejo para recordar mi ultimo dia aqui y creo que tengo la oreja roja de tantas llamadas de celular, y cada vez descubro mas gestos parecidos a los d papa, noto que los jeans me aprietan un poco, traigo el pelo mas largo y me siento mas guapa.
Apago la luz y me voy rapido porque no me quiero despedir, tengo la seguridad medio temblorosa y las ganas que traigo en las maletas cada vez pesan mas. El poli de la casa me ayuda a cargarlas y me dice "señorita, señorita" regalandome sonrisas, lo bueno es que son muchas porque alcance a agarrar algunas y guardarlas en el bolsillo.
Me voy cn papa al coche y me siento feliz de que aun tendre unas 9 hras de transicion. Pegada a la ventana me despido de Cuau, parquimetro, hoyos, torre, angel, diana, perros... y entre tantos hasta luegos pienso para mi misma: tendre q comprar otro cepillo de dientes, porque el mio sigo en casa.
Empaco el morado de mi despedida y llevo unas flores en la mano. Creo que necesitare otra maleta pues regreso con sobrequipaje de comidas y risas.
Dejé algo importante en "Guadalajara" y un paseo por el "Rio Papaloapan", asi como muchos martes pendientes de vida lujosa y alta grastronomia. Casi dejo los gritos ahogados de conciertos y por poco olvido una banca de Reforma.
Haciendo cuentas, contribui con $5000 de parquimetros al GDF, no tengo quejas pues tuve pista de hielo, arbol gigante y unas 100 manifestaciones por la casa, en cambio de los $20000 de valets y estacionamientos no me quedo nada.
En mi maleta tambien llevo unas peliculas pirata del tianguis y unos capitulos de "Los Simpsons", sin olvidar nunca los 500 gramos de spaguetti de mis cenas.
Tuve que dejar algunas amigas, antros y como 30 kg de trafico. Mi maleta apenas cierra y aun me falta meter baratas de tiendas, la musica del imperial y unas jicaletas. Ahoroita estoy desinflando los globos de Teotihuacan para que no hagan bulto y empezare a repartir los boletitos del metro que me sobraron.
Estoy cerrando mi maleta y veo que deje afuera algunas cosas importantes, aunque creo que a donde voy encontrare mas de esas platicas, visitas y fotos cn lu, familia y amigos, de hecho las dejare aqui para que las paredes no me desconozcan cuadno venga de visita.
En la bolsa llevo mis crucigramas, sudokus,los poemas compartidos con amigos y una nueva playlist llena de sax y de piano para el camino de regreso a casa.
Me veo en el espejo para recordar mi ultimo dia aqui y creo que tengo la oreja roja de tantas llamadas de celular, y cada vez descubro mas gestos parecidos a los d papa, noto que los jeans me aprietan un poco, traigo el pelo mas largo y me siento mas guapa.
Apago la luz y me voy rapido porque no me quiero despedir, tengo la seguridad medio temblorosa y las ganas que traigo en las maletas cada vez pesan mas. El poli de la casa me ayuda a cargarlas y me dice "señorita, señorita" regalandome sonrisas, lo bueno es que son muchas porque alcance a agarrar algunas y guardarlas en el bolsillo.
Me voy cn papa al coche y me siento feliz de que aun tendre unas 9 hras de transicion. Pegada a la ventana me despido de Cuau, parquimetro, hoyos, torre, angel, diana, perros... y entre tantos hasta luegos pienso para mi misma: tendre q comprar otro cepillo de dientes, porque el mio sigo en casa.
martes, 16 de marzo de 2010
Sentimientos encontrados
Después de una noticia que puede cambiar el giro a tu vida, una reacción muy común y porque no: corriente, es el hecho de sentir cosas que se anteponen a los proximos sentimientos que vendran en 5 segundos y luego de nuevo en 10 y de nuevo 15 y asi sucesivamente.. danzando en un ir y venir de pros, contras, gustos y tristezas.
Es algo asi como un cha cha cha bien bailado, donde das el brinquito con emocion y luego el pasito para atras como con miedo...para la generacion nueva que no sabe cha cha cha (incluyendome), es algo asi como cuando jugabas resorte y dabas el paso de "mantequilla". (lo recuerdan? o solo piensan que no soy muy normal que digamos?)
En fin, esa es mi situacion actual... feliz por haber conseguido lo que queria, pero dudas de saber si es realmente lo que quiero, luego viene la felicidad de pensar en regresar, pero me ataca el contragolpe de extrañar esta ciudad. Entonces me emociono pensando en que estare con gente que quiero, pero luego me entristece dejar a otros tanto que adoro. Casi grito de la emocion cuando pienso en dejar el trafico, pero siento que extrañare las multiples estaciones de radio y esos momentos de estar solo en el coche pensando y escuchando. Podria seguir pero creo que el punto ya se entendió.
Lo peor de todo de esta mezcla de sentimientos, es el no saber expresarlos bien y peor aun, no hacerlo con la persona adecuada. Como decirle al que te espera y que estas triste por regresar, o contarle llena de felicidad al que se queda que por fin te vas.
Esto va para todos ls que lo lean, aunque tal vez solo sea yo... he llegado a la conclusion de que esta mezcla de sentimientos la definiré como Emocion!, le tomaré la mano a la parte positiva y festejaré con la negativa acabandome la cd en estas dos semanas que quedan y abrazando a ls que quiero y que se quedan (aunque se espanten) y los que estan alla que pronto sera un acá: preparense porque ahi les voy!
Ciao!!
Es algo asi como un cha cha cha bien bailado, donde das el brinquito con emocion y luego el pasito para atras como con miedo...para la generacion nueva que no sabe cha cha cha (incluyendome), es algo asi como cuando jugabas resorte y dabas el paso de "mantequilla". (lo recuerdan? o solo piensan que no soy muy normal que digamos?)
En fin, esa es mi situacion actual... feliz por haber conseguido lo que queria, pero dudas de saber si es realmente lo que quiero, luego viene la felicidad de pensar en regresar, pero me ataca el contragolpe de extrañar esta ciudad. Entonces me emociono pensando en que estare con gente que quiero, pero luego me entristece dejar a otros tanto que adoro. Casi grito de la emocion cuando pienso en dejar el trafico, pero siento que extrañare las multiples estaciones de radio y esos momentos de estar solo en el coche pensando y escuchando. Podria seguir pero creo que el punto ya se entendió.
Lo peor de todo de esta mezcla de sentimientos, es el no saber expresarlos bien y peor aun, no hacerlo con la persona adecuada. Como decirle al que te espera y que estas triste por regresar, o contarle llena de felicidad al que se queda que por fin te vas.
Esto va para todos ls que lo lean, aunque tal vez solo sea yo... he llegado a la conclusion de que esta mezcla de sentimientos la definiré como Emocion!, le tomaré la mano a la parte positiva y festejaré con la negativa acabandome la cd en estas dos semanas que quedan y abrazando a ls que quiero y que se quedan (aunque se espanten) y los que estan alla que pronto sera un acá: preparense porque ahi les voy!
Ciao!!
miércoles, 3 de marzo de 2010
Miercoles inspirado tal vez fumigado
Como era costumbre, buscaba en el cielo mi estrella de la suerte, hasta que de pronto, el canto de una sirena que volaba me dijo al son de un huapango: “no todo está donde crees que deba estar-- arriba o abajo, adentro o afuera--yo debería estar escondida dentro del mar pero tu imaginación no tiene límites y la mía tampoco.
Entre violines y jaranas que tocaban las gaviotas la sirena me cantó: “no es malo bajar la mirada de vez en cuando, asi ves si tienes los pies en la tierra y a quien estas pisando"- "no es malo bajar la mirada de vez en cuando, asi ves si tienes los pies en la tierra y a quien estas pisando” -los huapangos son muy repetitivos- pensé-
Fue cuando vi la arena y junto a mis pies la encontré: mi estrella de la suerte tatuada en un circulo blanco. Justo como a mí gustaría dejar mi huella.
Entre violines y jaranas que tocaban las gaviotas la sirena me cantó: “no es malo bajar la mirada de vez en cuando, asi ves si tienes los pies en la tierra y a quien estas pisando"- "no es malo bajar la mirada de vez en cuando, asi ves si tienes los pies en la tierra y a quien estas pisando” -los huapangos son muy repetitivos- pensé-
Fue cuando vi la arena y junto a mis pies la encontré: mi estrella de la suerte tatuada en un circulo blanco. Justo como a mí gustaría dejar mi huella.
jueves, 4 de febrero de 2010
Estoy creciendo
No he escrito ultimamente, tal vez he pensado mas de lo que he externado. Dicen que Dios nos dio dos orejas y una boca, para escuchar el doble de lo que hablamos, pero que intenciones tenia cuando nos dio diez dedos?
En fin, aqui estoy utilizando cada uno de ellos (admito que uso mas el indice)conectandolos a mi cabeza y corazon y lista para platicarles sobre mis maravillosos fines de semana de inicio del 2010, los cuales me estan enseñando... que el tiempo pasa, que crecemos a la par de nuestros sueños y expectativas y sobre todo... que apenas estamos aprendiendo.
Salimos de la ciudad para escaparnos unos dias, tomé un camion que me llevo a un lugar diferente pero con mi misma gente. Un poco mas rural, con camisas de cuadros y botas (aunque yo nunca deje los converse). Unas cuantas chelas al borde de carretera con cantos armoniosos y muchas risas en la espera de un raid. Como ven, suena muy bien el comienzo de este mini trip.
Una vez llegando el raid nos fuimos al rancho, donde ya nos esperaban aquellas amigas de toda la vida con sus novios de toda la vida y con las mismas ganas de vernos de tooooda la vidaaaa!
Un poco de papitas con dip, coca y cheves, que cuando baja el sol se convierten en unos deliciosos tragos coquetos. En un ambiente alejado de todo, donde lo unico que escuchas es la buena platica de los amigos, uno se siente mejor, se siente tan "pertenecido" a algo. A esa complicidad y amistad de años, que donde eramos 8 amigas nos estamos multiplicando por dos. Porque si mis amigas son geniales solas, consiguieron unos novios que las hacen mejor cuando estan con ellos (y eso es raro de verse en estos tiempos).
Entre baile (mucho baile) y muchas risas... me pare por un momento y me di cuetna que estaba en el mejor lugar donde podria pensar. Que estaba con las personas que posiblemente sean mis amigos para el resto de la vida. Que hace unos años estas niñas me sacarian de problemas en la escuela o me darian un raid urgente, pero tal vez en algunos mas, seran madrinas d mis hijos o mis socias de la vida.
En un instante, me di cuenta que estaba armando mi futuro y lo estaba armando con mi equipo favorito... fue entonces que di gracias a Dios y esperé que siempre estuvieramos juntos. Y no paso mas de una semana para que El nos diera una sorpresa.
En fin, aqui estoy utilizando cada uno de ellos (admito que uso mas el indice)conectandolos a mi cabeza y corazon y lista para platicarles sobre mis maravillosos fines de semana de inicio del 2010, los cuales me estan enseñando... que el tiempo pasa, que crecemos a la par de nuestros sueños y expectativas y sobre todo... que apenas estamos aprendiendo.
Salimos de la ciudad para escaparnos unos dias, tomé un camion que me llevo a un lugar diferente pero con mi misma gente. Un poco mas rural, con camisas de cuadros y botas (aunque yo nunca deje los converse). Unas cuantas chelas al borde de carretera con cantos armoniosos y muchas risas en la espera de un raid. Como ven, suena muy bien el comienzo de este mini trip.
Una vez llegando el raid nos fuimos al rancho, donde ya nos esperaban aquellas amigas de toda la vida con sus novios de toda la vida y con las mismas ganas de vernos de tooooda la vidaaaa!
Un poco de papitas con dip, coca y cheves, que cuando baja el sol se convierten en unos deliciosos tragos coquetos. En un ambiente alejado de todo, donde lo unico que escuchas es la buena platica de los amigos, uno se siente mejor, se siente tan "pertenecido" a algo. A esa complicidad y amistad de años, que donde eramos 8 amigas nos estamos multiplicando por dos. Porque si mis amigas son geniales solas, consiguieron unos novios que las hacen mejor cuando estan con ellos (y eso es raro de verse en estos tiempos).
Entre baile (mucho baile) y muchas risas... me pare por un momento y me di cuetna que estaba en el mejor lugar donde podria pensar. Que estaba con las personas que posiblemente sean mis amigos para el resto de la vida. Que hace unos años estas niñas me sacarian de problemas en la escuela o me darian un raid urgente, pero tal vez en algunos mas, seran madrinas d mis hijos o mis socias de la vida.
En un instante, me di cuenta que estaba armando mi futuro y lo estaba armando con mi equipo favorito... fue entonces que di gracias a Dios y esperé que siempre estuvieramos juntos. Y no paso mas de una semana para que El nos diera una sorpresa.
jueves, 21 de enero de 2010
Miercoles de cine
Ayer, miercoles de cine barato, fui a ver una película (muy recomendable) algo de los Morgan, para empezar sale el guapisimo de Hugh Grant y para rematar usan ese humor simple y sarcastico que tanto me gusta. Esta pelicula a pesar de ser un típico chick flick me dejo cosas interesantes, algunos kilos de mas por las palomitas, hotcho y refresco, pero sobre todo una muy buena pregunta, lista para reflexionarse aqui en este blog (aunque solo lo lea yo, vico y su mama):
"¿Es bueno esperar todo de tu pareja (y de la misma manera dar)? o se debe ser realista y no elevar tus expectativas?
Esta pregunta es complicada, yo, siendo una romantica incurable, me encanta pensar que espero TODO de mi pareja y que me encantaría que el esperara TODO de mi. Me gusta pensar en tenerle toda la fe, la confianza y las ganas puestas al máximo, pero acaso eso es bueno? No sería mejor no tener tan altas expectativas y así el madrazo no sea tan duro? ... aunque... no les parece este pensamiento un poco pesimista?
Ahora bien, uds. creen que sea justo esperar todo de tu pareja? es justo para el? es justo que esperes que sea divertido, cariñoso, intelectual, que te respete, que sean lo maximo juntos? ... Es justo reclamarle cuando te hace llorar, cuadno te aburres o cuando sus chistes no son tan buenos como esperabas?
Dar y recibir... son dos palabras muy importantes en una relacion, sin duda deberian de estar 50 y 50, pero creo que eso si esta mas dificil que entender a Sheldon en Big Bang Theory. Definitivamente está increible que te amen, sin embargo, la NECESIDAD que tenemos cada uno como persona es AMAR!, que fuerte no? para ser feliz necesitas amar,fuera del sentimiento reciproco o no, necesitas "dar", así que... si bien lo entiendo: si doy... recibo?
Pero regresando a la pregunta inicial, "¿Es bueno esperar todo de tu pareja y de la misma manera dar? para mi: CLARO!! quiero esperar todo, quiero esperar que me haga feliz, que sea mi amigo, que me ocmprenda, me ame, me divierta... saben porque? porque me lo merezco! porque yo tambien lo daré... y tambien quiero esperar que un dia nos enojemos, que un dia me haga llorar, que un dia me mienta y que un dia no lo quiera ni ver, saben por que? porque yo también lo hare y tal vez tambien me lo merezca... Porque lo importante es lo que viene despues, porque en el amor hay muchos sube y bajas... porque lo bueno no seria lo mismo sin lo malo... por que recibir no seria lo mismo sin dar...
Por eso... yo espero todo y doy todo...siempre teniendo en mente "lo que me merezco" lo que soy y lo que valgo... sé que me merezco que me amen con locura y pasion, que me vean con ojos de amor y que me admiren por mis logros y me comprendan en mis fracasos... nadie mejor que yo misma para saber que debo tener mis expectativas altas... saben porque... porque me lo merezco caray!! y porque si el trancazo duele cuadno te caes... seguro que mas aprendes de él y definitivamente lo bailado nadie te lo quita.
Uds que opinan? esperan todo o a medias?
"¿Es bueno esperar todo de tu pareja (y de la misma manera dar)? o se debe ser realista y no elevar tus expectativas?
Esta pregunta es complicada, yo, siendo una romantica incurable, me encanta pensar que espero TODO de mi pareja y que me encantaría que el esperara TODO de mi. Me gusta pensar en tenerle toda la fe, la confianza y las ganas puestas al máximo, pero acaso eso es bueno? No sería mejor no tener tan altas expectativas y así el madrazo no sea tan duro? ... aunque... no les parece este pensamiento un poco pesimista?
Ahora bien, uds. creen que sea justo esperar todo de tu pareja? es justo para el? es justo que esperes que sea divertido, cariñoso, intelectual, que te respete, que sean lo maximo juntos? ... Es justo reclamarle cuando te hace llorar, cuadno te aburres o cuando sus chistes no son tan buenos como esperabas?
Dar y recibir... son dos palabras muy importantes en una relacion, sin duda deberian de estar 50 y 50, pero creo que eso si esta mas dificil que entender a Sheldon en Big Bang Theory. Definitivamente está increible que te amen, sin embargo, la NECESIDAD que tenemos cada uno como persona es AMAR!, que fuerte no? para ser feliz necesitas amar,fuera del sentimiento reciproco o no, necesitas "dar", así que... si bien lo entiendo: si doy... recibo?
Pero regresando a la pregunta inicial, "¿Es bueno esperar todo de tu pareja y de la misma manera dar? para mi: CLARO!! quiero esperar todo, quiero esperar que me haga feliz, que sea mi amigo, que me ocmprenda, me ame, me divierta... saben porque? porque me lo merezco! porque yo tambien lo daré... y tambien quiero esperar que un dia nos enojemos, que un dia me haga llorar, que un dia me mienta y que un dia no lo quiera ni ver, saben por que? porque yo también lo hare y tal vez tambien me lo merezca... Porque lo importante es lo que viene despues, porque en el amor hay muchos sube y bajas... porque lo bueno no seria lo mismo sin lo malo... por que recibir no seria lo mismo sin dar...
Por eso... yo espero todo y doy todo...siempre teniendo en mente "lo que me merezco" lo que soy y lo que valgo... sé que me merezco que me amen con locura y pasion, que me vean con ojos de amor y que me admiren por mis logros y me comprendan en mis fracasos... nadie mejor que yo misma para saber que debo tener mis expectativas altas... saben porque... porque me lo merezco caray!! y porque si el trancazo duele cuadno te caes... seguro que mas aprendes de él y definitivamente lo bailado nadie te lo quita.
Uds que opinan? esperan todo o a medias?
lunes, 28 de diciembre de 2009
Reacciones del blog
Por fin les mande a todos los involucrados el link para que leyeran su descripcion, 3/4 partes pensaron que era una cadena, no entendieron el funcionamiento, no encontraron su entrada y pensaron que yo no era normal. El otro cuarto tambien penso que no era normal pero si leyeron lo que les escribi... y aqui van algunas de las reacciones.
Celular...
Mama: Estas tonta?
Pamo: porque?
Mama: Estas taradita o que?
Pamo: mama porq me hablas tan feo, q hice...
Mama: Nos tienes llorando como tontas a sandy y a mi, que te pasa! (y luego ya empezaron las cosas bonitas del te quiero mucho)
Mail...
Pedro Picapiedra: "muy interesante el contenido" ya voy para acapulco, saludos
Mente de Pamo: Como era de esperarse jajaja awww lo quiero
Hermanacas:
Chancla: me encantó se lo lei a todos en casa de la abuela, menos el mio porque me da pena llorar
Melanaca: lo empece a leer en la oficina, llore tantito y lo cerre, pero solo tengo un comentario, porque no pusiste a Renata como nieta de mi mama!!!! /ta males puro reclamo
Lu: solo tengo dos canciones de iskander!
Casa de la abuela...
Marissa: lo estuve leyendo en mi celular hasta las 2 am
Toñis: viendo a luis, tu eres lu? ja-ja-ja-ja (lu sudando)
Lleipi: yo tambien jugaba con uds y no escribiste nada mio... (awww tq)
Llimy: chido!
Jaime: tienes magia (pamo piensa: que raro)
Abue Mary: me echaste muchas flores que exagerada... pero que se lo lean a todos tus tios jajajaa (presumir.com.mx)
Gavilana: me emocione, puse un comentario pero al ver que era mas largo que lo q tu habias escrito lo borre, jajaja, tq
Amigassss:
en resumen... chillonas todas, las quiero a todas, rockeaaaan todas!!!
Todos los no incluidos en el blog por falta de tiempo (mmm): que gacha no escribiste de mi, pero esta chido
Pamo: "todavia no acabooooo" (sudor frente y vena saltada ... tengo mucho x escribir)
Celular...
Mama: Estas tonta?
Pamo: porque?
Mama: Estas taradita o que?
Pamo: mama porq me hablas tan feo, q hice...
Mama: Nos tienes llorando como tontas a sandy y a mi, que te pasa! (y luego ya empezaron las cosas bonitas del te quiero mucho)
Mail...
Pedro Picapiedra: "muy interesante el contenido" ya voy para acapulco, saludos
Mente de Pamo: Como era de esperarse jajaja awww lo quiero
Hermanacas:
Chancla: me encantó se lo lei a todos en casa de la abuela, menos el mio porque me da pena llorar
Melanaca: lo empece a leer en la oficina, llore tantito y lo cerre, pero solo tengo un comentario, porque no pusiste a Renata como nieta de mi mama!!!! /ta males puro reclamo
Lu: solo tengo dos canciones de iskander!
Casa de la abuela...
Marissa: lo estuve leyendo en mi celular hasta las 2 am
Toñis: viendo a luis, tu eres lu? ja-ja-ja-ja (lu sudando)
Lleipi: yo tambien jugaba con uds y no escribiste nada mio... (awww tq)
Llimy: chido!
Jaime: tienes magia (pamo piensa: que raro)
Abue Mary: me echaste muchas flores que exagerada... pero que se lo lean a todos tus tios jajajaa (presumir.com.mx)
Gavilana: me emocione, puse un comentario pero al ver que era mas largo que lo q tu habias escrito lo borre, jajaja, tq
Amigassss:
en resumen... chillonas todas, las quiero a todas, rockeaaaan todas!!!
Todos los no incluidos en el blog por falta de tiempo (mmm): que gacha no escribiste de mi, pero esta chido
Pamo: "todavia no acabooooo" (sudor frente y vena saltada ... tengo mucho x escribir)
lunes, 7 de diciembre de 2009
Monica y Paulina

Es lunes y estoy agotada... pero muy feliz pues este fin de semana se junto un buen team en el df, vinieron monica y paulina y rockeamos como nunca.
En antros vacios pero con miles de meseros, caminando por san angel, de shopping en una plaza, bailando con Fabiruchis y tomando perlas negras, un poco de dancing alternativo en el imperial y fiestas infantiles... fueron algunas de las actividades del fin de semana...
Las quiero niñas! de verdad que nos encanta tenerlas por aca... ahora a esperar a la madrina que llega el martes woohooo... buenas visperas navideñas.
... el de en medio de la foto es fabiruchis...
Saludos a todos los que lean el blog, ya casi casi se los regalo, ya me urge que sea navidad :)
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Ya es diciembre!!

Ahora si ya se siente la navidad con el frio, el pino de 120 mts en reforma, las pistas de hielo y las super compras (sin ofertas), ya hasta siento que tengo mas cara de duende...
"Buena es la buena memoria...Memoria del que se acuerda..." y en estas fechas te acuerdas de todas las personas que quieres, de los propositos del año anterior que no cumpliste, los regalos, la comida, hasta de ir a misa y confesarte. Como todos dicen... asi deberia ser el año entero... pero aceptemoslo, nunca sera asi... y es por eso que la Navidad tiene una magia especial.
Lo que mas me gustaria es poder compartirla con ustedes, bien acompañada de piñatas, tamales, fiestas, regalos, dulces, pavos, mandarinas y cañas jajajaj se oyo como un paseo en el mercado mpal, pero uds saben a que me refiero.
Feiz navidad a todos!!
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Mujer
Oigo historias que parecen salidas de "capadocia" o "lo que callamos las mujeres", convivo a diario con quienes viven experiencias dignas de cancion de Yuri en los 80´s, y me da coraje pensar que hay mujeres tan tontas y hombres tan =$%#!
En dias como hoy doy gracias a Dios pr tener una mama tan fregona que me dio una educacion llena de amor y de caracter, doy gracias por un papa que siempre respeta y no juzga, por mis hermanas que son fuertes e inteligentes, infinitamente doy gracias por Lu que es mi mejor amigo y quien da el amor mas sincero y completo que podria pedir.
Doy gracias a Dios por mis amigas, por lo chidas que son y lo buenas que somos al dar consejos y mantener la fuerza de voluntad.
Parece que no, pero a dos pasos de nosotros hay vidas tan diferentes a la nuestra, que me hacen pensar que tengo todo y perfectamente acomodado. Bueno no fisicamente hablando jajaa
Gracias a todos los que permiten esta organizacion en mi vida... de verdad que hoy (deberia ser diario) es un dia para agradecer lo que tengo, olvidarme de la gdipa, lonjas, deudas o aburrimiento y abrir los ojos a lo maravilloso que es mi mundo...
Soy muy afortunada por tenerlos a todos conmigo, creo que hoy me considero la mujer mas feliz del planeta, y con justa razon.
En dias como hoy doy gracias a Dios pr tener una mama tan fregona que me dio una educacion llena de amor y de caracter, doy gracias por un papa que siempre respeta y no juzga, por mis hermanas que son fuertes e inteligentes, infinitamente doy gracias por Lu que es mi mejor amigo y quien da el amor mas sincero y completo que podria pedir.
Doy gracias a Dios por mis amigas, por lo chidas que son y lo buenas que somos al dar consejos y mantener la fuerza de voluntad.
Parece que no, pero a dos pasos de nosotros hay vidas tan diferentes a la nuestra, que me hacen pensar que tengo todo y perfectamente acomodado. Bueno no fisicamente hablando jajaa
Gracias a todos los que permiten esta organizacion en mi vida... de verdad que hoy (deberia ser diario) es un dia para agradecer lo que tengo, olvidarme de la gdipa, lonjas, deudas o aburrimiento y abrir los ojos a lo maravilloso que es mi mundo...
Soy muy afortunada por tenerlos a todos conmigo, creo que hoy me considero la mujer mas feliz del planeta, y con justa razon.
jueves, 12 de noviembre de 2009
No se escribir bien
No es que olvide los acentos, pero me da flojera escribirlos, total ya se saben todas las palabras (lexico basico) y no creo que haya mucha confusion.
A veces pongo comas de mas y puntos donde no van, escribo muy rapido y casi nunca leo lo que puse... perdon por eso!
No uso malas palabras, a veces dos que tres expresiones "locales", si alguien tiene duda puede preguntarme o tal vez podria incluir un glosario, pero eso si seria exagerar, no creen?
No creo en el signo de interrogacion que va al principio de la oracion, tampoco en el de admiracion, amo los puntos suspensivos, son tan divertidos y sugerentes pero dan libertad al que lo lee... no creen?
Las MAYUSCULAS se me olvidan, lo se, nombres propios, capitales, etc... pero aqui el asunto es alivianado y no, no las encontraran muy seguido.
A veces pongo comas de mas y puntos donde no van, escribo muy rapido y casi nunca leo lo que puse... perdon por eso!
No uso malas palabras, a veces dos que tres expresiones "locales", si alguien tiene duda puede preguntarme o tal vez podria incluir un glosario, pero eso si seria exagerar, no creen?
No creo en el signo de interrogacion que va al principio de la oracion, tampoco en el de admiracion, amo los puntos suspensivos, son tan divertidos y sugerentes pero dan libertad al que lo lee... no creen?
Las MAYUSCULAS se me olvidan, lo se, nombres propios, capitales, etc... pero aqui el asunto es alivianado y no, no las encontraran muy seguido.
jueves, 5 de noviembre de 2009
White noise

Con ciertas personas una plática en msn pasa de ser un “qué onda” a algo realmente serio y cuestionante de la vida. Así me pasó esta semana, me topé con un muy buen amigo, y al hacerle la típica pregunta inicial ¿Cómo estás? Me contesto mal, chale nadie te contesta eso!, que se dice entonces?
Así empezó a platicarme que hay días grises, días en q solo quieres llorar y te cuestionas de todo, días en que reflexionas sobre todos tus sueños y ves que no has hecho nada para lograrlos, o que te pega un zape la realidad en la que vives y tanto criticas. Tengo que admitir que a veces son buenos esos días para hacerte reflexionar, yo casi nunca los tengo, tal vez por eso aun o encuentro mi veta de artista. No lo sé…
Para hacerlo sentir mejor empecé a contarle mis penas exageradas, para que viera que todos somos patéticos a veces y podemos reírnos y decir babosadas de nosotros mismos… aunque creo que esta vez me pase de patética y di paso a mi día gris: “no se que quiero hacer, para que soy buena (no en tono de servir educadamente), creo que no tengo un hobbie o un sueño determinado”… así que se voltearon los papeles, ilumine tantito su día pero con la luz que traía yo, aunque la plática terminó con risas y chistes de flatulencias, ahora me quede pensando y sigo pensando,
ps para que soy buena?
Me duele la muelaaa
Hoy conocí uno de los peores dolores existentes, el dolor de muela de juicio que quiere salir y está infectada! … llevo casi 24 horas con un dolor insoportable, un cachete gigante y mal humor, tal vez el mal humor se deba a que tengo mucha hambre y no puedo comer, a que estoy en una oficina con muy poco trabajo y muy muy poca actitud.
Dentro de tanta chiflazón y cosas negativas, hay una buena lección para mí, creo que el dolor te nubla tanto la vista que al momento de encontrar una luz es como si fuera la respuesta a todo.
Hoy encontré mis verdaderas prioridades:
No me duele pagar 600 pesos en medicinas pero llevo semanas pensando comprarme unas botas del mismo precio, cosa que no sucederá porque ya no hay capital.
No me duele caminar hasta la plaza en tacones y esperar con tal de que me atienda un dentista pero no tolero hacerlo cuando es por ir a comprar algo.
Con tal de sentirme bien soy capaz de no ir al concierto de The Killers y regalar el boleto!!
Quiero contarle todo a Lu pero no quiero mortificarlo, en cambio, quiero contarle todo a mi mama y explicarle exactamente como me siento para que comprenda mi “pesar” y ya que está lejos me diga que haga cosas que me auto consientan: “vete a tu casa no estés en la oficina”, “cómprate un helado”, “dile a tu papa que vaya por ti para que no manejes y te rente una película”… cosas de esas…
Solo llevo un día y extraño las papas, tortas y quesadillas. Extraño mi simetría facial y sobre todo extraño a mi mamaaaaaaaaaaa.
Dentro de tanta chiflazón y cosas negativas, hay una buena lección para mí, creo que el dolor te nubla tanto la vista que al momento de encontrar una luz es como si fuera la respuesta a todo.
Hoy encontré mis verdaderas prioridades:
No me duele pagar 600 pesos en medicinas pero llevo semanas pensando comprarme unas botas del mismo precio, cosa que no sucederá porque ya no hay capital.
No me duele caminar hasta la plaza en tacones y esperar con tal de que me atienda un dentista pero no tolero hacerlo cuando es por ir a comprar algo.
Con tal de sentirme bien soy capaz de no ir al concierto de The Killers y regalar el boleto!!
Quiero contarle todo a Lu pero no quiero mortificarlo, en cambio, quiero contarle todo a mi mama y explicarle exactamente como me siento para que comprenda mi “pesar” y ya que está lejos me diga que haga cosas que me auto consientan: “vete a tu casa no estés en la oficina”, “cómprate un helado”, “dile a tu papa que vaya por ti para que no manejes y te rente una película”… cosas de esas…
Solo llevo un día y extraño las papas, tortas y quesadillas. Extraño mi simetría facial y sobre todo extraño a mi mamaaaaaaaaaaa.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Soy muy suertuda.

Soy una mujer con muchisisima suerte, tanta que a veces me da miedo las cuentas que me vaya a pedir Dios después. La gente que me rodea es maravillosa. Ahora les platicare un poco sobre mis amigas, mis compañeras de todaaaa la vidaaa.
Somos 8 inseparables y guapísimas niñas jajaja.. exagere, pero aquí va un poco de cada una y como me gustaría que fuera la historia de sus vidas.
La Madrina. La niña O. Pilarica. Elvira. Paulina. La gringa. Mónica
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